11.09.2005

Identificando el "talón de Aquiles"

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Un mito de la Grecia clásica ilustra bien la vulnerabilidad de lo supuestamente invulnerable. Aquiles, el guerrero, ningún golpe podía dañarlo, y ninguna espada penetrar su piel. Cuando era un recién nacido, se supone que su madre lo había sumergido en las aguas del mágico río Estigio, y por eso su cuerpo estaba protegido contra todos los peligros. Había, sin embargo, un problema. Como el niño había sido sostenido por el talón para que no fuese arrastrado por la corriente, el agua mágica no había cubierto esa pequeña porción de su cuerpo. Cuando Aquiles se hizo un hombre, les parecía a todos que era invulnerable frente a las armas enemigas. Pero en la batalla de Troya un soldado enemigo, instruido por alguien que conocía la debilidad de aquél, logró clavarle una flecha en el talón desprotegido, en el único lugar en donde podía ser herido. La herida fue fatal. Todavía hoy la frase "el talón de Aquiles" se refiere a la parte vulnerable de una persona, un plan o una institución donde si se le ataca, no está protegida.

El mismo principio se aplica a los dictadores mas desalmados. Ellos también pueden ser vencidos, pero mas rápidamente y con un costo menor si sus debilidades pueden identificarse y se concentra en ellas el ataque.

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