11.09.2005

Las armas y la disciplina noviolentas

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El error común de las campañas improvisadas de desafío político, es la dependencia o confianza en uno o dos procedimientos, tales como las huelgas y las maniestaciones. De hecho, existe una multitud de procedimientos que les permiten a los estrategas de la resistencia tanto concentrar como dispersar la resistencia, según haga falta.

Se han podido identificar hasta cerca de doscientos métodos de acción noviolenta y, por supuesto, hay muchos mas. Estos procedimientos se clasifican en tres categorías: protesta y persuasión, nocooperación e intervención. Los métodos noviolentos de protesta y persuasión son mayormente manifestaciones simbólicas, que incluyen desfiles, marchas y vigilias (54 métodos). La nocooperación se divide en tres sub-categorías: (a) de nocooperación social (16 métodos), (b) de nocooperación económica: el boicot inclusive (26 métodos) y huelgas (23 métodos), y (c) de nocooperación política (38 métodos). La intervención noviolenta, mediante procedimientos psicológicos, sociales, ecnómicos o políticos tales como el ayuno, la ocupación noviolenta y el gobierno paralelo (41 métodos), es el ultimo grupo. Una lista de 198 de estos métodos se incluye en el apéndice de esta publicación.

Es probable que a cualquier régimen ilegítimo le cause graves problemas el uso de un número considerable de estos métodos -cuidadosamente escogidos, aplicados persistentemente y en gran escala, fundidos en el contexto de una sabia estrategia y de tácticas apropiadas, por civiles adiestrados. Esto es aplicable a todas las dictaduras.

Los procedimientos de la lucha noviolenta pueden enfocar directamente los asuntos mas inmediatos, lo cual no es posible con los medios militares. Por ejemplo, ya que el problema que presenta una dictadura es esencialmente político, sería muy importante aplicar las formas políticas de la lucha noviolenta. Esto incluiría la negación de la legitimidad a los dictadores y la nocooperación con su régimen. La nocooperación sería también aplicada contra algunas políticas específicas. A veces el obstaculizar el trabajo o el demorarlo puede realizarse en silencio, o aun secretamente, mientras que otras veces, la franca desobediencia o las desafiantes manifestaciones públicas y las huelgas, pueden ser vistas por todos.

Por otra parte, si la dictadura es vulnerable a las presiones económicas, o si muchos de los agravios del pueblo son económicos, entonces la acción económica, como el boicot o las huelgas, puede ser el procedimiento apropiado para la resistencia. Los esfuerzos del dictador por explotar el sistema económico pueden contrarrestarse mediante huelgas generales limitadas, demoras en el ritmo del trabajo o por la negación de ayuda (o desaparición) de parte de los expertos. El uso selectivo de diversos tipos de huelgas puede enfocar puntos clave en el proceso manufacturero, en el transporte, en el suministro de materias primas y en la distribución de productos.

Algunas tácticas de la lucha noviolenta requieren que la gente realice actos que no están relacionados con su vida normal, tales como volantear, manejar una imprenta cladestina, ponerse en huelga de hambre o sentarse a media calle. Salvo en situaciones muy extremas, para algunas personas estas acciones puede ser difíciles de llevar a cabo.

Por el contrario, otros métodos de lucha noviolenta, requieren que la gente continúe llevando su vida normal aunque con algunas diferencias. Por ejemplo, pueden ir a trabajar en vez de ponerse en huelga, pero una vez allí, deliberadamente trabajar mas lentamente o con menos eficacia que siempre. Conscientemente se pueden cometer "errores" con mas frecuencia. A veces, uno puede estar "enfermo" o "impedido" de trabajar, o siplemente se puede negar a trabajar. Uno puede asistir a una ceremionia religiosa cuando tal acto no sólo expresa las convicciones religiosas sino las políticas. Se puede proteger a los niños de la propaganda de los atacantes mediante la instrucción en casa o en clases ilegales. Uno puede negarse a pertenecer a cierta organización "recomendada", o impuesta a la cual uno antes no hubiera escogido pertenecer libremente. La semejanza de tal tipo de acción con las actividades acostumbradas de las gentes, y el grado limitado de desviación de la vida normal, pueden hacer que la participación en la lucha de liberación nacional sea mucho mas fácil para mucha gente.

Como la lógica de la lucha noviolenta difiere en muchos aspectos de la acción violenta, hasta una acción limitada sería contraproducente durante una campaña de desafío político, porque desviaría la lucha hacia un campo donde los dictadores tienen una ventaja abrumadora (la contienda armada). La disciplina noviolenta es clave para el éxito, y debe persistirse en ella a pesar de las provocaciones y brutalidades de los dictadores y sus agentes.

Mantener la disciplina noviolenta contra los adversarios violentos facilita el trabajo de los cuatro mecanismos de cambio de la lucha noviolenta (de lo que trataremos mas adelante). La disciplina noviolenta es también extremadamente importante en el proceso del jiu-jitsu político. En éste, la pura brutalidad del régimen contra los activistas claramente noviolentos rebota políticamente contra la posición del dictador, causando disensión en sus propias filas, y fomentando el apoyo a los de la resistencia de parte de la población en general, de los que generalmente defienden al régimen y de terceras personas.

Sin embargo, en algunos casos una violencia limitada contra la dictadura puede ser inevitable. La frustración y el odio contra el régimen pueden explotar violentamente. O bien, ciertos grupos pueden no estar deseosos de abandonar el uso de medios violentos aun cuando reconozcan el importante valor de la lucha noviolenta. En estos casos no es necesario abandonar el desafío político. Sin embrago, será necesario separar la acción violenta lo mas posible de la acción noviolenta. Esto ha de hacerse en términos geográficos, de sectores de la población, de tiempo y de problemas. De otro modo, la violencia puede tener efectos desastrosos sobre el uso del desafío político, el cual potencialmente, es mucho mas poderoso y eficaz.

La historia indica que aún cuando se espera que haya víctimas, tanto muertos como heridos, en el desafío político las habrá en número mucho menor que las que producirían en la contienda armada. Es mas, este tipo de lucha no contribuye al ciclo interminable de matazón y brutalidad.

La lucha noviolenta requiere una pérdida del miedo y un mayor control sobre sí mismo, por una parte, y tiende a producir este efecto frente al gobierno y su represión brutal. Esta pérdida del miedo, o el control sobre sí mismo, es un elemento clave para destruir el poder que los dictadores tienen sobre la población en general.

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