Dictadores "agradables"
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Una variedad de motivos y objetivos subyacen la dominación de los dictadores: poder, posición, riqueza, la restructuración de la sociedad y mas. Uno debe recordar que ninguno de éstos será satifecho si abandonan sus puestos de control. En caso de negociar, los dictadores tratarán de preservar sus objetivos.
Cualesquiera que sean las promesas que los dictadores ofrezcan en un acuerdo negociado, uno no debe olvidar que ellos son capaces de prometer cualquier cosa con tal de lograr el sometimiento de las fuerzas opositoras democráticas, y después descaradamente violar esos mismos acuerdos.
Si los demócratas acuerdan parar la resitencia a cambio de un alivio en la represión, van a quedar muy defraudados. Una suspensión de la resistencia muy raramente conduce a una disminución de la represión. Cuando cesa la presión de la oposición interna o internacional, los dictadores pueden ejercer la opresión y la violencia aun mas brutalmente que antes. El desmoronamiento de la resistencia popular a menudo suprime la fuerza que sirve de contrapeso y que ha eliminado el control y la brutalidad de la dictadura. Entonces los tiranos pueden avanzar contra los que quieran. "Porque el tirano tiene poder de obrar sólo donde se carece de fuerza para resistir," dijo Krishnalal Shridharani. (5)
En los conflictos donde cuestiones fundamentales están en juego, la resistencia, no las negociaciones, es lo esencial para el cambio. En casi todos los casos, la resistencia debe continuar hasta que los dictadores sean expulsados del poder. El triunfo lo determina con mas frecuencia, no la negociación de un arreglo, sino el uso acertado de los métodos de resistencia mas apropiados y poderosos posibles. Estamos convencidos -y lo exploraremos en detalle mas adelante- que el desafío político o la lucha noviolenta es el método mas poderoso que pueden emplear los que luchan por la libertad.
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Una variedad de motivos y objetivos subyacen la dominación de los dictadores: poder, posición, riqueza, la restructuración de la sociedad y mas. Uno debe recordar que ninguno de éstos será satifecho si abandonan sus puestos de control. En caso de negociar, los dictadores tratarán de preservar sus objetivos.
Cualesquiera que sean las promesas que los dictadores ofrezcan en un acuerdo negociado, uno no debe olvidar que ellos son capaces de prometer cualquier cosa con tal de lograr el sometimiento de las fuerzas opositoras democráticas, y después descaradamente violar esos mismos acuerdos.
Si los demócratas acuerdan parar la resitencia a cambio de un alivio en la represión, van a quedar muy defraudados. Una suspensión de la resistencia muy raramente conduce a una disminución de la represión. Cuando cesa la presión de la oposición interna o internacional, los dictadores pueden ejercer la opresión y la violencia aun mas brutalmente que antes. El desmoronamiento de la resistencia popular a menudo suprime la fuerza que sirve de contrapeso y que ha eliminado el control y la brutalidad de la dictadura. Entonces los tiranos pueden avanzar contra los que quieran. "Porque el tirano tiene poder de obrar sólo donde se carece de fuerza para resistir," dijo Krishnalal Shridharani. (5)
En los conflictos donde cuestiones fundamentales están en juego, la resistencia, no las negociaciones, es lo esencial para el cambio. En casi todos los casos, la resistencia debe continuar hasta que los dictadores sean expulsados del poder. El triunfo lo determina con mas frecuencia, no la negociación de un arreglo, sino el uso acertado de los métodos de resistencia mas apropiados y poderosos posibles. Estamos convencidos -y lo exploraremos en detalle mas adelante- que el desafío político o la lucha noviolenta es el método mas poderoso que pueden emplear los que luchan por la libertad.
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